Análisis de vulnerabilidad de las zonas oceánicas y marino costeras de Costa Rica frente al cambio climático

Fecha:17/03/2014

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Este informe presenta un análisis de vulnerabilidad de zonas oceánicas y marino – costeras de Costa Rica. El área de estudio, heterogénea en sus aspectos biofísicos y socioeconómicos, es notoria por las formaciones coralinas, manglares, estuarios y playas para anidamiento de tortugas marinas, ambientes no solo importantes por su biodiversidad, sino también por servir de sustento a los medios de vida de las poblaciones locales, dada su productividad y atractivo escénico. El análisis de vulnerabilidad combinó tres factores para apoyar la priorización de acciones de adaptación al cambio climático en áreas silvestres protegidas y distritos: exposición, impacto potencial y capacidad adaptativa. La exposición se refiere a la presencia de un riesgo climático, el impacto potencial a los cambios previstos en diferentes elementos ecológicos y humanos, y la capacidad de adaptación a la capacidad de las poblaciones locales para hacerle frente a los impactos adversos.

Como lo evidencian las anomalías registradas durante la última década, el área de estudio está ya expuesta al aumento de la temperatura superficial del mar, la cual se acentuará en las próximas décadas. Por otro lado, si bien la probabilidad de aumento de la temperatura del aire en al menos 3ºC es baja o muy baja, el país tiene una alta probabilidad de disminución de la precipitación anual en al menos el 50% para fin de siglo. Por último, las mediciones del nivel del mar confirman los resultados de los estudios a nivel regional y global, indicando un aumento del nivel del mar en el  Caribe. Aunque en la costa del Pacífico este aumento no es claro, es importante considerar que también está expuesta a la erosión costera por los cambios de oleaje, eventos extremos de precipitación y fenómenos El Niño – Oscilación Sur (ENOS).

El progresivo aumento de la temperatura superficial del mar estaría afectando la sostenibilidad de los arrecifes de coral y pastos marinos del país. En cambio, el proceso más crítico para los manglares y las playas de anidamiento de tortugas marinas es el aumento del nivel del mar: el impacto potencial de este proceso en estos elementos sería muy alto en todas las costas del Caribe y del Pacífico. Se prevé además que la disminución de la precipitación y el aumento de la temperatura del aire generen cambios sustanciales en los tipos de vegetación terrestre potencial, principalmente en los bosques secos de la costa del Pacífico. También los cultivos instalados en suelos agrícolas en ambas costas tendrían una alta posibilidad de sufrir cambios, porque habrá menos agua disponible. Finalmente, el análisis muestra que el conjunto urbano Puntarenas-Chacarita-El Roble – Barranca y Golfito en la costa del Pacífico y Puerto Limón y Cahuita en el Caribe serían los centros urbanos con mayor sensibilidad al aumento del nivel del mar.

Los resultados de este análisis muestran que la vulnerabilidad al cambio climático varía ampliamente en el área de estudio y que está estrechamente relacionada con el desarrollo humano. Como no es posible reducir la exposición a los procesos del cambio climático, las medidas de adaptación deben comenzar con cambios en los patrones de desarrollo y la reducción de presiones sobre las cuales sí es posible actuar. Se destacan las malas prácticas en la extracción de recursos y en el establecimiento de asentamientos costeros, además de la emisión de contaminantes proveniente de estos asentamientos y de la actividad agropecuaria.