América Latina es el continente con los niveles de violencia más altos del mundo, con una tasa de homicidios seis veces mayor que el promedio mundial. Al mismo tiempo, las fuerzas de derecha han sabido crear la impresión de que son la única corriente política capaz de enfrentar eficazmente este problema. Para abordar esta problemática clave y común de los países del continente, la FES ha desarrollado una línea de trabajo de alcance continental. Su objetivo es identificar, partiendo de experiencias internacionales, conceptos políticos exitosos y con un perfil claramente progresista, a fin de ofrecer estas experiencias positivas a las contrapartes de la región en el marco de un concepto político integrado.
Esta línea de trabajo abarca el desarrollo de conceptos políticos innovadores respecto del problema de la seguridad ciudadana, el intercambio nacional y regional de experiencias en su aplicación así como el asesoramiento de personas en cargos importantes y con capacidad de decisión a nivel estatal y municipal.