La dinámica de las relaciones laborales de la región centroamericana es caracterizada por el agravamiento de las condiciones de trabajo y su remuneración, el deterioro de derechos laborales y las restricciones al ejercicio de la libertad sindical. Aunado a ello el Estado se ve debilitado en sus funciones claves y cada vez menos capaz de cumplir con su rol tutelar para mejorar los niveles de bienestar social.
Superar estos problemas estructurales y mejorar las condiciones de vida y trabajo en la región implica replantearse el modelo de desarrollo, en lo que éste ponga en el centro al trabajo decente y la recuperación del rol del Estado frente a los desafíos socio-económicos en su contexto regional y global. Tal reformación de estructuras existentes es uno de los propósitos de actores progresistas de la región y relevantes en el ámbito de las relaciones laborales, siendo los llamados en primera fila por su propia naturaleza y función las organizaciones sindicales.
Tomando en cuenta estos desafíos, la Fundación se propone como objetivo fomentar mejores condiciones y relaciones laborales en la región y fortalecer las capacidades de propuesta, de diálogo y de incidencia de los movimientos sindicales y sociales ante los desafíos planteados. Para ello apoyamos los debates nacionales y regionales sobre el desarrollo institucional de las organizaciones de referencia, la generación de propuestas y la capacitación de los actores sindicales y sociales para participar en el diálogo socio-político sobre temas estratégicos.